En caso de irritaciones cutáneas, quemaduras o picaduras de insectos, se puede aplicar directamente sobre la piel. Con picaduras de avispa impide la hinchazón y alivia el dolor de inmediato.

La lavanda es calmante, ayuda a conciliar el sueño (una gota en la almohada) y, sobretodo, limpia las vías respiratorias en caso de resfriados. Actúa contra las infecciones y calma el dolor
de oídos.

Mezclado con aceite de tomillo, de eucalipto y de almendra, frotado sobre el pecho y la espalda alivia la tos y congestión y asegura una noche tranquila.

Este aceite se ha cultivado de forma natural, sin pesticidas y se ha elaborado a través del método de destilación al vapor.